Noticias Ya.com
La boda de mi mejor tenor
09:13:29 - 07/04/2008VMT -Mientras aquí en España nos lamentamos y nos indignamos porque Belén Esteban no tiene quien la vista (para su enlace, se entiende), en Perú han celebrado la boda del año.
Las cinco mil personas que se agolparon en la plaza de Armas de Lima junto a las puertas de la Catedral, donde se celebró el enlace religioso, es prueba de la expectación despertada por los novios. Y quien se ha casado no ha sido un actor, una actriz, un presentador o presentadora de televisión, un aristócrata... sino un cantante de ópera -arte, como bien se sabe, tan popular como la casquería en un menú infantil-.
El protagonista del enlace es Juan Diego Flórez, una de las grandes estrellas del actual firmamento operístico, que se ha casado con la ex modelo Julia Trappe, con quien ya había contraído matrimonio civil hace un año en Viena. El tenor peruano ha conseguido que la Catedral limeña abra sus puertas a un enlace por primera vez desde hace casi sesenta años. La última vez que se celebró una boda en dicho templo fue en 1969, cuando contrajeron matrimonio la princesa alemana Hilda Marie Gabrielle de Baviera con el peruano Juan Bradstock Lockett de Loayza. No es la primera vez que hace historia; hay que recordar que el tenor peruano, poseedor de una de las voces más seductoras del panorama operístico, tuvo que ofrecer un bis en febrero de hace un año. La boda, que celebró el arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, fue retransmitida en directo por la televisión nacional peruana, y en la ceremonia se interpretó la Misa en Do mayor de Beethoven -la obra con la que Flórez debutó en 1993, con apenas veinte años-.
Las agencias no se ponen de acuerdo en la cifra de invitados; en cualquier caso, no menos de quinientos, muchos de ellos llegados a Lima especialmente para la ocasión. No pudieron estar Bryan Adams, amigo de la pareja, que tuvo problemas con su vuelo, ni tampoco Nicoletta Mantovani, viuda de Luciano Pavarotti, que señaló en una ocasión a Flórez como su heredero.
El novio llegó a la ceremonia acompañado por su madre, María Teresa French, escoltado por la Policía; como manda la tradición, la novia llegó diez minutos tarde; le acompañaba su padre, Wilhem Trappe, y vestía un diseño de Massimo Gasparón «blanco, estilo princesa, con un corpiño tejido con cristales de Swarovksi y un largo velo de tul que se confundía con la extensa cola», según las crónicas. El peinado, estilo años sesenta, estaba coronado «por una tiara de cristales, oro y platino». Del traje del novio no se cuenta nada; iba... vestido de novio, como es natural. Que se sepa, ni él ni ella han tenido problemas para conseguir diseñador.
Publicidad
Foro
El conflicto vasco
¿Crees que tiene solución? ¿Desaparecerá ETA?
Servicio Ya.com | Ofertas |