Pedro Almodóvar recibió la noticia de la concesión del premio Príncipe de Asturias de las Artes preparando las maletas para viajar al Festival de Cannes, donde se proyectará, en la sección oficial, su última película «Volver». Rodeado de casi un centenar de periodistas luchando -metafóricamente hablando- por las primeras declaraciones, el cineasta manchego, que confesaba sentirse sorprendido, valoraba ayer en la T-4 del Aeropuerto de Barajas este galardón: «Es un premio de una gran dimensión, en la que yo no creía que tuviera cabida, y que llega en una época mala para el cine pues los espectadores empiezan a desertar de las salas de cine. La gente está cambiando de costumbres y de formas de consumir películas».
Fiel a sí mismo, tiene claro el discurso que pronunciará en Oviedo al recibir el premio el próximo mes de octubre: «Mis palabras me pertenecen a mí. Hablaré sobre mis películas». A lo que añadió: «Creo que si me han premiado es por ser salvajemente yo mismo». El cineasta destacó precisamente que este galardón ha recaído en «alguien que venía de las alcantarillas, del «underground» de Madrid, de lo más bajo». Y se lo dedica a ese centenar de personas que le animaron y apoyaron a principios de los años 80, «buscando y aportando pequeñas cantidades de dinero», para pasar del súper ocho al largometraje.
El premio Príncipe de Asturias de las Artes ha sido concedido con anterioridad a nombres tan relevantes como Vittorio Gassman o Woody Allen, mientras que dentro de nuestra fronteras Almodóvar se ha convertido en el tercer director español que lo recibe después de Luis García Berlanga y Fernando Fernán-Gómez: «Me parece maravilloso pues ellos son mis raíces cinematográficas, el cine de finales de los años 50 y principio de los 60. Pero yo soy insignificante a su lado».
Compensar algunos vacíos
También mostró su satisfacción ante el apoyo de los compañeros de profesión como Gonzalo Suárez, que promovió su candidatura -apoyada, entre otros, por Martin Scorsese, Bernardo Bertolucci, Roberto Benigni, Lauren Bacall, Emma Thompson, José Saramago o Paul Auster-, o José Luis Garci, miembro del jurado que realizó una vehemente defensa del cineasta. «Eso demuestra que el mundo del cine no es tan cainita como se dice». Asimismo, confiesa que este galardón viene a «compensar algunos vacíos...» Ex miembro de la Academia de Cine de España por sus diferencias con respecto al sistema de votación, motivo por el que se marchó, afirma que si éste (se discutirá en referéndum el próximo 4 de junio) y «algunos otros aspectos de la Academia» cambian, se replantearía su regreso a la institución.
Aunque Almodóvar no podía ocultar su felicidad ante este galardón, el cineasta sigue considerando que el mejor reconocimiento que puede obtener en su carrera es el del público, «que es definitivo». Un público que este año se ha volcado con él y con su última película, «Volver». Filme que desde su estreno ha recaudado, a fecha de ayer, 8.707.859 euros, y ha sido vista por 1.623.306 espectadores, y de la que todavía hay 200 copias en cartel. Sin llegar a afirmar que ésta es su obra maestra, el director manchego reconoce que «Volver» ha sido «muy especial. Única».
La siguiente prueba a superar es el Festival de Cannes, donde ya fue premiado como director por «Todo sobre mi madre», en 1999, y que inauguró hace un par de años con el filme «La mala educación»: «Espero que ahora no me obliguéis a traerme la Palma», bromea quizá presionado tras recibir el Príncipe de Asturias de las Artes. De momento la crítica francesa se ha mostrado muy favorable: «De doce reseñas, en ocho me han dado la máxima calificación, y en el resto una estrella menos». Sin embargo, no quiere lanzar cohetes, la competencia es muy dura, y asegura que no le ofenderá «si no me dan un premio. No voy con espíritu ganador». Y hace un símil futbolístico: «Me siento como el Barça ante el Arsenal, pero con la diferencia de que ellos se la juegan en el partido, y yo ya he hecho mi película».
Tirar la toalla con los goya
Agustín Almodóvar fue la primera persona que le felicitó, y ayer, también en el aeropuerto, tuvo palabras de elogio hacia su hermano. «Estamos todos muy orgullosos de él. Cada día nos sorprende con este tipo de consideraciones». El productor reconoció haberse sentido muy sorprendido por el premio, «sobre todo por venir de España, donde todo es más difícil», y donde otros galardones se le resisten. «Con los goya ya hemos tirado la toalla. Es utópico. Pero no podemos pedir más».
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Comentarios
19/05/2006 - 15:34:36
QUE VAN A ARRASAR ESTOS DOS PATANES, SI SON PATÉTICOS EL UNO COMO DIRECTOR ES DE LO PEOR Y LA OTRA COMO ACTRIZ MAS DE LO PEOR.DEDICAROS AL CIRCO HABER SI TENEIS MAS EXITO Y NO TIENEN QUE PROMOCIONAROS CON ABSURDOS PREMIOS PAGADOS.