La versión de la Pasión de Cristo que Mel Gibson ha filmado guiado por su fe religiosa le ha costado una gran cantidad de críticas de antisemitismo que el actor rechaza porque, dice, "eso iría contra los pilares de mi fe". "Es (una historia) de fe, esperanza, amor y perdón. De eso va la película. Sobre el sacrificio de Cristo", explicó el ganador de un Oscar como mejor director por "Braveheart" (1995).