Una estructura de madera de la Muqata, cuartel general de Yasir Arafat, se ha hundido por el peso de la multitud que se había amontonado para asistir al entierro. Las fuerzas de seguridad no dan abasto para atender a los miles de palestinos que han llegado. Decenas de personas consiguieron colarse por una abertura en el muro que rodea a la Mukata, pese a los esfuerzos de la Policía para contenerlas.