Según fuentes de la investigación, Erika Ortiz llevaba más de doce horas muerta cuando se encontró su cadáver. Asimismo, acaba de saberse que se encontraron en la casa varias notas manuscritas dirigidas a sus familiares.
Por otro lado, la autopsia practicada al cadáver ha revelado que la muerte le sobrevino tras ingerir pastillas, posiblemente tranquilizantes. El avance de la necropsia fue remitida a la titular del juzgado de Instrucción número 12. El informe definitivo no será realizado por el forense hasta dentro de un mes, cuando reciba todas las pruebas complementarias.
El primer análisis del especialista ha determinado que murió por una ingesta masiva de pastillas. De hecho, la policía ha hallado envases de plástico de medicamentos en la basura del domicilio de Érika Ortiz. Ésta había estado de baja por estrés y ansiedad hacía un mes y medio tras las vacaciones de Navidad. Había vuelto al trabajo el viernes pasado, pero pidió dos días libres (lunes y martes) por asuntos propios. El miércoles, día en que fue hallada muerta, tenía que reincorporarse al trabajo.