Paloma Cuevas no sólo es una mujer afortunada, sino que ahora pasa por el que seguro es el mejor momento de su vida junto a su marido, Enrique Ponce, quien no se separa de ella ni un minuto. Es más, el torero, a pesar de todos los compromisos que tiene por su profesión, no se ha perdido ni una de las ecografías que ya han hecho a su bebé, y de ahí que hable con la misma pasión que su esposa. Días atrás fue el futuro abuelo, Victoriano Valencia, quien «metió la pata» ante los periodistas cuando a la salida del tanatorio de Tres Cantos, donde acudió a dar el pésame a Ortega Cano por la muerte de su madre, comentó que «la niña ya medía 24 centímetros».
Como hasta ese día no se sabía el sexo del bebé, la pista de Valencia fue más que oportuna. Esa fue la impresión que tuvo la ginecóloga en la ecografía que Paloma se hizo días después del percance que su padre vivió en la finca de su yerno cuando cayó y perdió el conocimiento durante varios minutos al tropezar mientras toreaba una vaquilla. Los momentos de angustia fueron de tal calibre que a su regreso a Madrid, Paloma visitó a su médico para comprobar que todo estaba bien.
En esa visita, sin el cuarto mes apenas cumplido, se habló de la posibilidad de que fuera una niña y de ahí lo dicho por el abuelo, que ahora se ha confirmado con una nueva prueba y un alto nivel de probabilidad de que efectivamente sea una «palomita». Sobra decir que los felices papás están encantados con la niña. De momento, y según me cuenta una fuente mexicana, los Ponce a quien sí tuvieron en brazos fue a Miguel, el hijo del cantante Luis Miguel, ya que actuaron como padrinos de su bautizo hace algo más de dos meses. La amistad de Luis Miguel con los Ponce es casi de hermanos.
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Comentarios
11/01/2008 - 14:09:28
Les deseo felicidad a Enrique y Paloma!Su hija va a ser muy guapa!
19/03/2008 - 22:51:31
tía eres muy pero q muy a fortuna de averte casado con carlos ponce no lo suelte ni para ir al servicio esta muy bueno