En él, Robert Irvine aseguraba tener el tratamiento de «Sir» por su título de Caballero Comandante de la Real Orden Victoriana, haber recibido de la Reina de Inglaterra un castillo como regalo y tener excelentes relaciones con la Familia Real británica. Ello le habría permitido participar en la confección del pastel de bodas del Príncipe de Gales y Lady Diana.
Afirmaciones públicas de este tipo en el propio Reino Unido habrían provocado una rápida respuesta de alguien cuestionando esos méritos, pero en EE.UU. fueron los necesarios ingredientes puestos por Robert Irvine para la levantar el «souflé» de su fama. Chef estrella del canal por cable Food Network, con el programa «Dinner. Impossible», Irvine se ha visto de patitas en la calle por los «embellecimientos e inexactitudes» de su biografía.
El Palacio de Buckingham ha indicado que Irvine no tenía relación con la Familia Real, no era «Sir» ni mucho menos recibió como regalo un castillo de manos de Isabel II. Por su parte, la Casa Blanca ha desmetido que tuviera conexión con los presidentes de EE.UU., cuya mesa el cocinero aseguraba haber servido, desde Ronald Reagan a George Bush.
Forzado por la presión social
Forzado por la situación, el chef ha debido reconocer su culpa. Irvine atribuye todo a la «presión social» que sintió al llegar a EE.UU. hace algo más de diez años. «Cuando por primera vez vine aquí y me encontré con gente de tanto dinero, quise mantener ese mismo nivel. Una noche estaba sentado en un bar y todo eso salió. Fue algo estúpido», ha declarado.
Hijo de un futbolista de Belfast y de una vendedora de papel pintado, Irvine comenzó en eso de la cocina como cadete en el SS Uganda, un barco convertido en escuela profesional. A los 15 años entró en la Armada, donde fue «descubierto» por el Príncipe de Gales, según explica en su autobiografía, «Misión: ¡Cocinero!».
Ese carácter de cocinero militar le llevó a trabajar en ocasiones en el Britannia, el yate de la Familia Real, y a participar en algún programa de la Armada norteamericana en las dependencias de la Casa Blanca. Esos dos destinos le darían pie después para echar imaginación a su hoja de servicios.
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Comentarios
28/08/2008 - 06:47:20
ecxelente lo que esta haciendo el chef robert I, Y EL MERITO ES QUE SE ATREVIO A HACER LO QUE MUCHOS CHEFS NO LO HACEN SE CONFORMAN Y NO TRATAN DE SOBRESALIR ASI QUE FELICIDADES