El consejero de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Jorge Rodríguez, rechazó ayer en el Parlamento regional que la discriminación positiva a los parados residentes en las Islas sea una medida "xenófoba ni anticonstitucional", ya que a su juicio sólo persigue "igualar las oportunidades" en el acceso a un empleo. Esta posibilidad está contemplada en la Constitución Española, defendió, y las cláusulas que se han elegido para definir "una bolsa de unos 100.000 parados" en este plan de empleo son "las mismas que ha fijado el Estado para el Plan de Vivienda".
Durante el transcurso de su primera comparecencia parlamentaria, en la que expuso las líneas políticas de su actuación para esta legislatura, Rodríguez presentó a grandes rasgos este plan para favorecer la "empleabilidad de los desempleados con tres o más años de residencia en Canarias", que fijó como "uno de los retos más importantes" que afronta su Consejería.
El máximo responsable del Área de Empleo en el Ejecutivo autonómico insistió en que dificultades de movilidad, cargas familiares o falta de formación adecuada han supuesto una desventaja para buena parte de los desempleados residentes frente a los extranjeros, que han ocupado, dijo, más de la mitad de los puestos de empleo generados en las Islas en los dos últimos años. Por ello, este plan no es "para discriminar a los de fuera, sino dar las mismas oportunidades a las personas que viven aquí".
De hecho, el futuro Plan Estratégico de Empleo de Canarias, diseñado para los próximos cuatro años, incluye a los inmigrantes entre los colectivos más desfavorecidos -junto con jóvenes, mujeres, discapacitados o parados de larga duración-, a los que se reserva un tratamiento especial. Además, se proponen acciones de formación en los países de origen de la inmigración clandestina que permitan la recepción legal de contingentes de trabajadores extranjeros de forma temporal para cubrir necesidades laborales puntuales, de tal forma que puedan mejorar sus condiciones de vida a su regreso.
Jorge Rodríguez avanzó que habrá que "estudiar nuevas formas de favorecer la movilidad", ya que las anteriores medidas "han fallado". Por eso, en lugar de "pagar aviones, pisos o guaguas" a los parados para que trasladen su residencia, "debemos tratar de acercarles el puesto de trabajo a su domicilio". Lo cual se puede conseguir, según apuntó, "dándoles formación más acorde a las necesidades de su lugar de residencia o creando nuevos segmentos laborales". Esta diversificación del mercado laboral canario es la clave del "nuevo rumbo" que el consejero considera necesario para las Islas: "La economía canaria tiene que entrar en la senda del conocimiento y mejorar la formación tecnológica para que los empleos sean más estables y mejor retribuidos, en empresas más competitivas, como son las del sector industrial y de las nuevas tecnologías".
Para la diputada del grupo Socialista Gloria Gutiérrez, sin embargo, este plan especial para residentes viene a ser "un parche más", así como "el reconocimiento del fracaso de las políticas de empleo de los gobiernos de Coalición Canaria (CC) y Partido Popular (PP) de los últimos veinte años". Por su parte, el diputado del Grupo Popular Carlos Ester abogó por la discriminación positiva de los colectivos más desfavorecidos "para igualar oportunidades", aunque no mencionó específicamente las dirigidas a la población residente.
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Comentarios
14/10/2007 - 05:18:11
Dª Gloria Gutierrez oculta (pretende que olvidemos): que desde 1982 a 1993 nos ha gobernado en Canarias el PSOE de Saavedra, y desde 1993 hasta 2003 el de Román Roidriguez, que es igual (mismo perro con distinto collar). Interesadamnente olvida que en España, hemos sido gobertnados por su partido desde 1982 hasta 1996 y desde 2004 hasta hoy mismo (14/10/2007)
14/10/2007 - 05:50:00
Recibir con descalificaciones y arbitrarios juicios un nuevo Plan de Empleo (que en lo demás es controlable), es más bien y más que parchear políticamente, seguir marginando a los canarios de nuestros derechos históricos específicos (en beneficio de las políticas de partidos nacionales que se han demostrado inútiles e insuficientes por impropias de nuestra idiosincrasia). Hemos de aplaudir esta nuevas ideas de jóvenes canarios preparados y no sometidos a la disciplina de un mandatario nacional (sea de partido o sindicato). Máxime cuando como es el caso, aparecen totalmente conformes con el marco del ordenamiento jurídico constitucional y legal; lo cual sin duda hará crecer la productividad y calidad de vida de los habitantes de Canarias y, desde nuestros distintivos y diversidades, enriquecerá a la España única y plural en que nos proyectamos políticamente.
No se trata pues, de distinguir arbitrariamente entre iguales (los inmigrantes no son lo mismo que los canarios naturales ya residentes; y tampoco dependen exclusivamente del Gobierno canario, sino por delegación). Que más bien, es legislar y aplicar la ley en supuestos muy diferentes tratar igual a los iguales dentro de la diversidad, ya que nacer o residir en Canarias (estar aquí), es sustancialmente distinto a haber venido ayer o venir pasado mañana, a establecerse aquí.
De otra parte, la política de empleo no puede depender de la de inmigración (en Canarias jamás), por nuestra propia idiosincrasia, que la Constitución y nuestro Estatuto de Autonomía reconocen y consagran; de tal modo que la de empleo ha de ir destinada a los canarios; de igual modo que la de inmigración a los que están inmersos en estos movimientos migratorios, que tampoco debieran excluir a los emigrantes canarios y su reinserción y empleo.