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- gfjdffdgv / svdgwef@hotmail
08/05/2008 - 21:36:09
la wea no me dio lo que io keia pos la kga de informacion no sirve de na
valen caiampa
21:06:30 - 19/01/2008VMT -La obra adjudicada ayer a Sacyr prevé 35 meses de trabajos para horadar a lo largo de 5,64 kilómetros por el centro de la ciudad
Pese a que la utilización de una tuneladora para construir el túnel entre las estaciones de Sants y Sagrera es el método que menos afectaciones produce en superficie, el enlace AVE a través del Eixample va a tener de igual forma un notable impacto durante la fase de obras. La obra adjudicada ayer a Sacyr prevé 35 meses de trabajos para horadar a lo largo de 5,64 kilómetros por el centro de la ciudad.
Se prevé que en el plazo de unos tres meses se empiece a trabajar físicamente en las obras preparatorias, escalonándose las molestias en un calendario que avanzará en sentido este a oeste, es decir, empezando en Sagrera -donde la tuneladora comenzará a perforar en no menos de doce meses- y acabando a tocar de la Modelo, donde enlazará con Sants. Por capítulos, a continuación se detallan los principales "impactos" que tendrán las obras del túnel del AVE.
A medida que la tuneladora vaya avanzando habrá que extraer un fenomenal volumen de tierra excedente, que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) calcula en 665.165 metros cúbicos. Esta masa se sacará a través de los doce pozos de extracción de tierras previstos -uno cada 400 o 500 metros-, y trasladada a seis vertederos, cuyas ubicaciones y rutas de acceso fueron fijados a partir de las alegaciones del Ayuntamiento. A partir de la capacidad media de un volquete, unos veinte metros cúbicos, los excedentes de tierra generarán un movimiento de unos 33.000 camiones por el Eixample, el doble si se cuentan los viajes para recoger.
Atendiendo las alegaciones de las administraciones catalanas, el horario de las obras será siempre entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde. Hay excepciones: por un lado, la remodelación de la losa a la salida de Sants -dada la imposibilidad de interrumpir el tráfico de Cercanías- y, por otro, la evacuación de los excedentes de tierra. En este último capítulo, y "dada la falta de espacio para hacer acopios cerca de la traza", se autoriza a la adjudicataria a mover camiones en horario nocturno, aunque siempre escogiendo las rutas de acuerdo con el Consistorio.
Los tramos más problemáticos y en los que peor lo van a pasar los vecinos son los dos situados en los extremos de la traza. Por un lado, los 395 metros de la calle Mallorca entre Espronceda y Navas de Tolosa, por donde se introducirá la tuneladora; por otro, los 422 metros de la calle Provença entre Rocafort y Vilamarí, por donde saldrá la poderosa máquina, ya agotada, al final de su periplo por el Eixample. A diferencia del resto, estos dos tramos se realizarán con el método de pantallas, es decir, trabajando a cielo abierto, comportando una afectación total sobre las calles. En menor medida, otros puntos problemáticos serán aquellos chaflanes donde se ubicarán los doce pozos de extracción de tierras, que luego serán aprovechados como salidas de emergencia; cinco de estos, además, serán pozos de ventilación. Los pozos se emplazarán en los chaflanes; es el caso del ubicado en el cruce de Paseo de Gràcia con Provença.
Además de la Sagrada Familia, también se sitúan a lo largo del recorrido la Pedrera y la Casa Puig y Cadafalch (Provença, 231), las tres declaradas como bienes de Interés Nacional. Además, hay otros seis edificios protegidos por el catálogo del Patrimonio Arquitectónico, así como la Torre del Fang (categoría B), que será demolida casi por completo y luego reconstruida. También se afecta a un refugio de la Guerra Civil en el cruce de Meridiana con Mallorca, el yacimiento arqueológico de los Caputxins Vells de Gràcia y unos enterramientos medievales a la altura del kilómetro 3,8 del túnel, en la calle Mallorca.
Los técnicos del Adif sostienen que la protección de los cimientos de la Sagrada Familia es innecesaria y que el túnel no afectará al templo. Pese a ello, y antes de que la tuneladora llegue a su altura -en no menos de dos años-, se construirá un aparatoso muro pantalla a lo largo del eje de la calle Mallorca. Se trata de separar el túnel de los cimientos, con pilotes de hormigón de 1,5 metros de diámetro hasta 41 metros de profundidad, en una solución exteriormente mucho más aparatosa que el túnel por sí mismo. Por el momento, la junta constructora no deja entrar a los técnicos para realizar un diagnóstico de la construcción.
La DIA contempla un importante incremento de ruidos durante la fase de obras, pudiéndose superar los 100 decibelios por la utilización de martillos compresores. De igual forma, "el trasiego de camiones" puede generar emisiones superiores a los 90 decibelios. Por contra, una vez el túnel ya esté acabado -construido a partir de una velocidad de referencia de 180 kilómetros por hora, aunque nunca alcanzará esa cifra-, el impacto sonoro se limitará a los pozos de ventilación, considerándose un "impacto compatible" con el ruido del tráfico superficial.
En la DIA se asume que la construcción "podría producir afectaciones sobre la cimentación de las edificaciones, tanto en la fase de obra como en la de explotación" debido a las vibraciones por la "circulación de trenes". No obstante, prosigue la declaración, los estudios del Adif "permiten asegurar que, por las características de la obra, su ejecución "no provocará afectaciones en las edificaciones cercanas, estando dentro de los umbrales permitidos".
La construcción del túnel tendrá un importante impacto sobre el mobiliario y enjardinamiento urbano, aunque sólo en sus 800 metros de tramo entre pantallas, en el pozo principal de instalaciones y en la docena de cruces donde habrá los doce pozos de extracción de tierras. La DIA impone que el proyecto constructivo transplante los 341 árboles afectados, el 70 por ciento plátanos.
Las obras provocarán el corte total de las calles donde se construirá el túnel entre pantallas, así como los tramos transversales. También de manera parcial en los cruces con pozos de ventilación, en los chaflanes, aunque no durante los 35 meses de ejecución; sólo durante los meses en los que la tuneladora pase cerca. A todo ello habrá que sumar el tráfico de camiones para la extracción de tierras, unos 66.000 volquetes.
Aunque Sacyr todavía no ha presentado un plan de obras, se estima un plazo de tres meses para realizar los estudios preparativos. Los nueve meses siguientes servirán para realizar las obras complementarias, como el pozo principal de instalaciones, el pozo por el que se introducirá la tuneladora y las salidas de extracción de tierras más próximas al punto de inicio de perforación, Mallorca esquina Navas de Tolosa. También se empezará a construir el muro protector de la Sagrada Familia. Laexcavación propiamente del túnel no empezará antes de doce meses.
08/05/2008 - 21:36:09
la wea no me dio lo que io keia pos la kga de informacion no sirve de na
valen caiampa
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