La falta de espacio rodea a la carretera de La Coruña en la misma proporción en que se intensifica el número de vehículos en la zona. A pesar de contar con mejores condiciones que otras nacionales, por haber sido ampliada de forma continua, su capacidad no cubre las necesidades debido al alto índice de «motorización» que tienen los habitantes de este corredor, con un elevado poder adquisitivo.
Así, los atascos están a la orden del día, tanto si se trata de una jornada laborable como si hablamos de un fin de semana. No hay que olvidar que es la nacional con mayor índice de intensidad de vehículos diaria, superando los 80.000, y que también es el camino idóneo hacia la sierra, donde muchos madrileños se desplazan el fin de semana para descansar.
La ampliación de calzadas, realizada hace más de 15 años, dio un respiro a los usuarios pero, poco a poco, se siguieron quedando pequeñas. Lo mismo sucedió con el Bus/Vao que, pese a que levantó algunas quejas, resultó ser una experiencia positiva que no se ha repetido en ninguna otra nacional pese a los muchos anuncios realizados por la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez.
Tal vez por esa falta de capacidad en la vía, y por las dificultades para dotarla de más carriles, los proyectos de mejora en diferentes puntos del trazado se suceden buscando, tal vez, eliminar puntos negros o defectos para intentar conseguir una mayor fluidez. Aún así, cualquier movimiento a la vista viene acompañado, en la mayoría de las ocasiones, de problemas medioambientales, con grandes protestas ecologistas, y vecinales.
En la actualidad el Ministerio de Fomento tiene en marcha varios proyectos entre Madrid y Guadarrama y, por tanto, abiertos varios frentes de protesta.
Variante de Las Rozas. Siguiendo el orden de salida desde la capital el primer proyecto, actualmente en periodo de información pública, es el de la variante de Las Rozas que, debido a la falta de espacio de la que estamos hablando, invade terrenos protegidos medioambientalmente al penetrar en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Un gran pulmón verde de la región, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco.
De momento, el Ministerio de Fomento ya ha empezado a estudiar las alegaciones presentadas tanto por la Comunidad autónoma como por el Ayuntamiento y algunos particulares.
Los roceños quieren que esa variante, que partirá del kilómetro 15 de la A-6, comience con un túnel de 4,5 kilómetros que discurra desde Casa Quemada hasta el Tejar. Consideran que, de esa forma, se evitaría la afección medioambiental en la zona de encinar existente en la Finca de Los Carriles y que, además, tampoco tendría impacto visual para los vecinos de La Marazuela.
La propuesta del Ministerio atravesaba esa zona simplemente con un túnel de 850 metros construido, además, como falso túnel. Es decir, se abre la superficie y luego se cierra. La polémica, si las alegaciones no son atendidas o no se llega a un acuerdo, puede estar servida.
Otro punto de fricción es la conexión de esta variante con el cierre que la Comunidad quiere dar a la M-50 por el Norte, mediante su M-61 en túnel bajo el Monte de El Pardo, tampoco del agrado de los ecologistas. La Consejería de Infraestructuras y Transportes, así como el Ayuntamiento de Las Rozas, quieren que se coordinen ambas obras y, que se mejoren los enlaces.
Carril-bus. Justamente al final del proyecto anterior comienza el segundo foco de conflicto, y el que más ha levantado los ánimos vecinales. Se trata del proyecto de construcción de plataformas reservadas para el transporte público y de mejora de las vías de servicio entre Las Rozas, punto donde acaba en la actualidad la calzada del Bus/Vao, y Villalba.
Esta ampliación del carril-bus se enmarca en el anuncio de la ministra Álvarez, en marzo de 2005, de construir unos 200 kilómetros de carril-bus repartidos en todos los accesos a la ciudad. La realidad, como hemos comentado antes, es que todos están aún pendientes de declaración de impacto.
Las plataformas en esta nacional, según el proyecto del Ministerio se desarrollan, para cada sentido de la circulación, junto a las vías de servicio. Hasta Torrelodones se sitúan entre las calzadas principales y las vías de servicio y desde Torrelodones hasta Villalba discurren por la parte exterior de esas vías de servicio.
El actual Bus/Vao, que discurre entre las calzadas principales, tendría continuidad, sólo para el transporte público, hacia Villalba mediante nuevas plataformas que cruzarían bajo las calzadas principales.
Los vecinos de los aledaños de la nacional, principalmente en la zona de Torrelodones, no están nada contentos con la idea de Fomento. No quieren saber nada de este carril-bus porque temen que las expropiaciones afecten a parte de sus jardines o viviendas. Por ello, las alegaciones y los recursos no han parado de crecer y se muestran dispuestos a luchar aunados en una Plataforma, con su propia página web.
Aseguran que las dificultades de tráfico se producen en los accesos al cuarto y quinto cinturón, así como al Bus/Vao, por lo que consideran que el Ministerio de Fomento busca ampliaciones de calzada en zonas que no se necesita.
El Gobierno regional, según declaró el consejero de Infraestructuras Manuel Lamela, tampoco quiere que se produzcan afecciones a las viviendas y se ha aliado con los vecinos. Por ello le ha pedido a Fomento que soterre los tramos que sean necesarios de la carretera de la Coruña si pretende hacer ese tipo de plataformas y vías de servicio.
Villalba. El soterramiento de calzadas a su paso por Villalba es, por ahora, más un deseo del alcalde de la localidad que un proyecto real del Ministerio.
El edil se reunió con el Secretario de Estado hace unos 3 años y le trasladó su intención de que la A-6 se soterrara a su paso por el municipio más o menos en un kilómetro para evitar ruido a los vecinos. Quería, además, recuperar esa zona de la superficie con jardines y espacios deportivos. Con este soterramiento no se completaba la desaparición de todo el tramo que la nacional divide Villalba pero, al menos, se dejaba bajo tierra el tráfico de la zona que puede considerarse más conflictiva.
Pese a ello, lo único que reconoce el Ministerio es la existencia de las propuestas realizadas por el Ayuntamiento pero, aseguran, que no hay ningún proyecto en redacción.
Túnel de Guadarrama. Estos subterráneos, pertenecientes a la empresa concesionaria Iberpistas, han sido en los últimos años uno de los puntos de atasco más significativos en días de gran afluencia de vehículos como la Semana Santa o las vacaciones de verano.
Para paliar la situación producida se abrió al tráfico el túnel I de la autopista AP-6 que había permanecido cerrado durante un año para remodelarlo tras ponerse en servicio el túnel III, con sus tres carriles en dirección Madrid. El subterráneo, ahora con carácter reversible, ha permitido a los conductores contar la pasada Semana Santa con dobles calzadas tanto para abandonar la ciudad como para regresar a ella.
Pero, a ese punto también vuelven las obras a la carretera de La Coruña. Dentro de poco tiempo será el túnel II, en dirección La Coruña, el que cerrará sus calzadas al tráfico. La intención es, en una operación similar a la efectuada en el túnel I, modernizar las instalaciones y dotarlo de unos niveles de seguridad adaptados a la normativa europea.
La concesionaria tiene previsto que las obras terminen pronto y que el túnel pueda estar ya operativo en julio para que no haya retenciones en la salida de vacaciones al contar con los tres subterráneos activos.
Radial de peaje. Otra de las obras previstas en el entorno de la A-6 es una radial de peaje que, en realidad, sería una buena alternativa a los problemas de congestión que sufre toda la nacional.
La obra será, en esta ocasión, de la Comunidad, que llamará a la vía M-65 ya que no podrá utilizar la nomenclatura de R-6 que corresponde a Fomento, al igual que le correspondería su construcción. Dado que el Ministerio no la hizo en su momento por considerar falta de espacio y tiene previsto, por ahora, hacerla, ha sido la presidenta regional, Esperanza Aguirre la que ha decidido acometerla.
Definir su trazado no será cosa fácil ya que la nueva plataforma estará rodeada por el Monte de El Pardo, el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares y el Parque Regional del Curso medio del río Guadarrama.
Tal vez por ello el Gobierno regional convocó un concurso internacional de ideas del que han salido ya tres trazados que están siendo estudiados con el objetivo de definir el camino que llevará la futura radial.