El PP logró los mejores resultados electorales de su historia en la Comunidad de Madrid, ganó un diputado más por esta circunscripción y sacó una diferencia de más de 346.374 votos respecto al PSOE.
El PP volvió a su nivel de aceptación previo a los atentados terroristas del 2004 e hizo retroceder los apoyos del PSOE en 167.610 escrutinios. Es decir, paso de una diferencia de casi un punto porcentual por encima a estar a casi diez.
A falta del recuento del voto de los emigrantes (pueden votar 149.000) y del escrutinio al 100%, el PP logró 1.723.370 (49,34%), casi 150.000 más que en 2004 (con los atentados del 11-M como telón de fondo) y muy cercanos —aunque superados— los 1.625.831 y 1.642.489 del 2000 y 1996, respectivamente, los hasta ahora «topes» en su historia electoral a la Cámara baja por Madrid. El PSOE, por su parte, se quedó en 1.377.996, lo que representa el 39,45%, muy lejos del 49,34% del PP. Y, por lo tanto, a bastante distancia de los 1.544.676 que sacó en 2004, en plena «catarsis» por el 11.M.
La victoria del PP en Madrid sirvió para consolidar el segundo puesto del PP en el cómputo total de las generales, en votos y escaños. Es más, los cinco puntos de diferencia en la participación (80,83% en Madrid, frente al 75,32% estatal), casi dos puntos más que en 2004, sirvió al PP para distanciarse aún más del PSOE, que estrenaba nuevo secretario general, Tomás Gómez, al frente de la estructura madrileña del partido en el Gobierno.
La sorpresa vino dada de la aparición en el arco parlamentario de Unión, Progreso y Democracia, el partido de la ex socialista Rosa Díez. Logró un escaño, el suyo, al alzarse con el 3,76% de los votos (131.242). Frente a su crecimiento se refleja la caída en picado, el hundimiento, de Izquierda Unida, que de dos diputados baja a uno, el de su coordinador general, Gaspar Llamazares. IU perdió ayer casi 70.000 votos, pasando del 6,43% al 4,69 por ciento del total, lo que refuerza, en una de sus comunidades «estratégicas», la decisión de Llamazares de no presentarse a la reelección al frente de la coalición de izquierdas.
Frente a los más de 163.000 votos logrados ayer, IU consiguió 225.109 en 2004 y 282.180 en 2000, cuando consiguió dos y tres escaños, respectivamente. La máxima cifra de la coalición se produjo en las elecciones a la Cámara baja en 1996, cuando sumó 547.901, lo que representaba seis escaños. Es decir, en once años, IU se ha dejado por el camino 384.000 papeletas.
La distancia del PP respecto al PSOE fue aún más grande en la capital. En el cómputo total de la Comunidad, la lista liderada por Mariano Rajoy sacó a la de Rodríguez Zapatero casi 10 puntos. Pero en la capital, la distancia se fue a casi 12 puntos, perdiendo el PSOE casi cien mil votos, frente a los veinte mil que logró de más el PP.
Con estos resultados, Madrid se consolida como unos de los baluartes del PP, junto a Valencia, Murcia y Castilla y León, aunque sus responsables deberán valorar si la aparición del partido de Rosa Díez les ha restado votos que hubieran facilitado la consecución de, al menos, un parlamentario más por la circunscripción madrileña.
A falta de este análisis, queda pendiente también el porvenir de la actual estructura del Partido Socialista en la Comunidad madrileña. De momento, el papel de Tomás Gómez está pendiente de un congreso regional que deberá ratificar su secretaría general y, por ende, su aparición en las elecciones autonómicas que han de celebrarse en 2011 como candidato a la Comunidad de Madrid para enfrentarse a Esperanza Aguirre. El PSOE ha perdido parte significativa de su electorado en los comicios de ayer no sólo en la capital, sino también en los municipios del sur de la Comunidad, su tradicional feudo electoral.
La contundente victoria del PP en Madrid refuerza el papel de Esperanza Aguirre al frente del «aparato» regional del partido. Aguirre prefirió ayer no salir al balcón desde el que el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, agradeció a los militantes su trabajo en la campaña electoral para evitar hacer «un agravio comparativo» con otros dirigentes nacionales. Mientras Aguirre observaba a su jefe de filas detrás del balcón, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, hacía lo propio desde la séptima planta, tras una tarde de idas y venidas desde la sede nacional de la calle de Génova a la del Ayuntamiento, en la plaza de Cibeles.
En el Senado las cosas quedaron igual. Al 90,5% escrutado, el PP logró tres de los cuatro escaños en liza, que corresponden a Pío García-Escudero, Alejandro Muñoz-Alonso y María Rosa Vindel. El PSOE revalida su senador electo, aunque ahora ocupará este escaño el actual alcalde de Alcorcón, Enrique Cascallana. El candidato más votado fue García-Escudero, que ha actuado de portavoz del PP en la Cámara Alta, con más de millón y medio de votos, más de 300.000, aproximadamente, que Enrique Cascallana.
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Comentarios
11/03/2008 - 10:17:33
La buena gestion que esta realizando el PP en la Comunidad de Madrid tiene los resultados esperados. Aqui se hace politica para los ciudadanos y solo los problemas de los ciudadnos importan.