La doctora Juliana Fariña continuará cuatro años más como presidenta del Colegio de Médicos de Madrid (Icomem), ya que ayer ganó las elecciones con el 57,64% de los votos.
La candidatura ganadora ha obtenido 3.833 votos seguida de la encabezada por Carlos Amaya, con 1.571 votos (23,62%), la de Guillermo Sierra, 1.101 votos (16,56%), y la de Manuel Cabeza, 72 votos (1,08%).
Estaban convocados a las urnas 34.629, de los que votó el 19,15%, un 3,37% más que las últimas elecciones, celebradas en junio de 2004
Los doctores Carlos Amaya, (neurocirujano), Guillermo Sierra (traumatólogo) y Manuel Cabeza (médico de familia) disputaban la presidencia a Juliana Fariña, que comienza así su tercer mandato al frente de la institución colegial madrileña.
Bajo el eslogan «tú decides, nosotros lo hacemos», la campaña de Fariña se ha centrado en bajar la cuota colegial hasta llegar a cero, sueldo europeo para los médicos madrileños, la eliminación de los contratos basura, subir los baremos de las aseguradoras sanitarias y pedir que todos los médicos pertenezcan a la Consejería de Sanidad.
Juliana Fariña, nacida en Badajoz, catedrática de Anatomía Patológica de la Universidad Complutense de Madrid y Jefe de Servicio del Hospital Clínico, fue en 2000 la primera mujer elegida en España para presidir un Colegio de Médicos y, desde entonces, ha renovado su cargo dos veces, en 2004 y en 2008. En sus primeras elecciones compitió con la radióloga Carmen Ortiz y el médico de familia Cipriano Cordero y ganó «por goleada», con más de 4.000 votos.
La campaña electoral ha sido tensa, agresiva y, en algún momento, dudosamente limpia. El último episodio se produjo 48 horas antes de los comicios con la circulación por la red de un mensaje con acusaciones contra Guillermo Sierra, que él mismo desmintió en rueda de prensa.
El voto por correo fue impugnado y los tres contrincantes de Fariña no lograron que se instalaran mesas electorales en los centros de Salud. Sólo hubo posibilidad de votar en los grandes hospitales, en tres centros de especialidades y en el propio Colegio profesional.
El doctor Carlos Amaya, especialista en Neurocirugía y Neurología, ha quedado segundo tras una campaña basada en devolver al médico el papel que le corresponde. Su principal objetivo era: «Queremos un colegio que lidere el esfuerzo por el reconocimiento y desarrollo de nuestra profesión, una profesión al servicio de los ciudadanos y que fomente la excelencia de la dimensión ética y deontológica del ejercicio profesional».
El doctor Amaya tiene un brillante historial. Ha trabajado como neurocirujano en el Hospital La Paz, Hospital del Niño Jesús y Hospital «La Pitié» de París. Dentro de la actividad profesional cabe destacar la publicación de más de un centenar de trabajos en revistas nacionales e internacionales, así como la comunicación de un considerable número de ponencias relativas a la especialidad en múltiples foros profesionales, dentro y fuera de España.
Amaya es la voz de los médicos desde los años 80 y ha hecho del sindicato CESM una entidad moderna y autónoma, consciente de los intereses de los médicos de a pie a los que defiende.
Añadir comentario
Comentarios
24/05/2008 - 14:59:32
A pesar de acudir a una de las pocas mesas electorales habilitadas a tal efecto, me fue denegado el derecho a votar por no aparecer en el listado electoral, aun habiendo realizado el pago correspondiente a la inscripción en el Colegio de Médicos hace más de un mes y medio. Me parece bochornoso, discriminatorio y totalmente interesado el hecho de que a muchos de los médicos que iniciamos ahora nuestra residencia (pues no he sido ni mucho menos un caso aislado) hayamos sido privados de este derecho fundamental. Cuando sientes que la manipulación y el mal hacer están tan instaurados en un sitio al que acabas de llegar te dan ganas de irte y no querer saber más del tema, pero no sonría tan rápido, no será mi caso, lucharé porque las cosas se hagan cada vez mejor. Profesora Fariña, debería estar avergonzada de haber ganado en tales circunstancias, usted no nos representa.