Noticias Ya.com
- NOTICIA FINAL
Ruzafa aprende a convivir con las obras del metro

18:37:12 - 14/05/2008VMT -Vecinos y comerciantes se quejan del polvo, el ruido y el descenso de ventas por la construcción del suburbano
Ni rastro del socavón. El hundimiento con el que amaneció el lunes la Gran Vía Germanías estaba ayer totalmente reparado. Los conductores pudieron circular con normalidad por los dos carriles que el día anterior habían quedado cortados para tapar el agujero de ocho centímetros en la calzada, en la zona de obras del metro. Quienes lo siguen teniendo complicado son los vecinos y comerciantes del resto de Ruzafa. Su situación no se repara en un día y ya llevan muchos sufriéndola. "Es horrible. Desde que empezaron las obras del metro aquí ya no pasa nadie", afirmó Toñi Martínez, encargada de un restaurante en la calle Pedro III el Grande, en el cruce con Luis de Santángel. Los obreros han pasado a ser los principales peatones que atraviesan las calles y las grúas los únicos vehículos que pueden acceder a ellas.
Cruzar de una acera a otra es toda una odisea. En cada manzana, una única pasarela permite pasar de un lado al otro de la calle Luis de Santángel entre Pedro III el Grande y Matías Perelló. Lo mismo ocurre entre la manzana que transcurre entre esta calle y Peris y Valero. "Porque conozco las tiendas y sé dónde está cada sitio...pero sino aquí es imposible encontrar nada", apunta Lucía, una vecina del bario. La zona se ha convertido en un laberinto de dificil acceso. Los edificios se confunden entre las grúas enormes, el polvo que levantan y el ruido de las máquinas. "Es muy incómodo vivir así", apunta Miguel.
El problema se agrava para las personas mayores. "Muchos se resbalan con la gravilla y otros sufren asma por el polvo que sale de las obras", comenta Inmaculada, dueña de una tienda de iluminación. Su comercio ha quedado rodeado por las vallas y ya no puede verse a simple vista. El mes que viene se traslada a otro bajo. "Los negocios tratamos de subsistir en medio de este caos", asegura.
También se traspasa otra tienda cercana de materiales de construcción. Una solución por la que optan antes que cerrar. Peor suerte han corrido otros comercios. Una frutería, un kiosko, una oficina de créditos y dos talleres ya han tenido que bajar las persianas debido a las obras del metro. "Sólo nos quedan los clientes fijos. Las ventas han bajado un 50%. Ya no tenemos clientes de paso que dejan su coche un momento para comprar", explica la encargada de un horno. Y es que las vallas dejan el espacio justo para que circulen los vehículos por dos carriles pero no para que puedan parar en los laterales. "Los que vienen en coche ya no pueden dejarlo en ningún sitio y si alguna vez lo han hecho, siempre hay un policía que encima les pone una multa", explica el dueño de una tienda de monturas.
Publicidad
Más noticias de Valencia
Foro
El conflicto vasco
¿Crees que tiene solución? ¿Desaparecerá ETA?
Servicio Ya.com | Ofertas |