Las Hermanitas del Cordero, fraternidad religiosa contemplativa nacida en febrero de 1983 en Francia, está construyendo en Navalón un centro para la oración que recibirá en nombre de "pequeño monasterio de la Transfiguración", según el Arzobispado de Valencia tras una reunión mantenida por representantes de esa comunidad con el cardenal arzobispo, Agustín García-Gasco.
Sin embargo, la construcción diferirá del modelo de monasterio tradicional, ya que el complejo de Navalón acogerá cuatro cabañas de madera en torno a un edificio central en forma de ele. Fuentes del Arzobispado puntualizaron que se trata de una edificación "sencilla, humilde, conformada por varias casas independientes y con altura baja, conforme indican los textos primitivos de la orden".
Añadieron que las instalaciones se completarán con una capilla central, cuyos cimientos han comenzado a levantarse, y también habrá una serie de servicios comunes como cocina, refectorio, secretariado y celdas para las propias monjas y "aquellos religiosos y sacerdotes que quieren vivir unos días de silencio y recogimiento", según fuentes próximas a la congregación.
El ideario de la congregación se basa en la vida contemplativa de entrega a los más desfavorecidos. Su trabajo lo definen como "misión itinerante en medio de los pobres", aunque fuentes de la fraternidad dijeron que el monasterio no está concebido para acoger físicamente a estas personas. Los religiosos tienen como misión predicar el evangelio en los barrios pobres de las ciudades donde están implantados, según el ideario de la comunidad.
Se prevé que el complejo religioso pueda utilizarse a partir del próximo verano. En principio estaría diseñado para acoger a ocho religiosas, aunque las mismas fuentes de las Hermanitas del Cordero no confirmaron el número, "ya que todavía no está concretada la fraternidad que se ubicará en Navalón".
Este centro es, junto al de Granada, el primero que se construye en España. El de la comunidad andaluza ya realizó la colocación oficial de la primera piedra el pasado mes de noviembre de 2007. En el caso de Navalón, el terreno está en una zona muy apartada del término de Enguera.
La fundadora de la congregación, la francesa Marie Coqueray, junto a una representación de Hermanitos, con su prior François Dominique, y el vicario episcopal, José Antonio Varela; se reunieron con el cardenal arzobispo de Valencia para informarle de la situación en la que se encuentra el proceso, en la actualidad en su primera fase de construcción.
Patronazgo
Se tratará de un "pequeño monasterio", señalaron fuentes del Arzobispado, ubicado en un paraje situado a cuatro kilómetros de Navalón. El complejo dispondrá asimismo, de una zona de clausura, una biblioteca, un oratorio y de varias ermitas para rezar. El convento estará bajo el patronazgo de San Elías, según apuntaron desde la congregación.
En la actualidad, las Hermanitas del Cordero , cuyo carisma es la vida contemplativa y la "misión en medio de los pobres", están integradas por 140 religiosas en todo el mundo y, en España, cuentan con fraternidades en Barcelona y Granada, además de la valenciana.
La congregación del Cordero-Dominica, como se conoce la orden, se encuentra presente en Europa y América Latina. Dispone de comunidades estables en Francia, España, Italia, Austria, Polonia, Argentina y Chile.
El proyecto comenzó a fraguarse tras la visita del Papa a Valencia en julio de 2006 para participar en el V Encuentro Mundial de Familias. Con posterioridad, representantes del Arzobispado se trasladaron a Navalón para comprobar las condiciones del terreno previsto.
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Comentarios
18/08/2008 - 23:41:29
Me gustaria saber un poco mas de la comunidad. Que condiciones se necesitan para ser una mas entre las hermanas
11/09/2008 - 17:33:44
Me gustaria contactarme con cualquiera de los Monasterios de las Hermanas del Cordero. Contemplativas en medio de los mas pobres
07/05/2009 - 16:27:28
Me siento profundamente tocado por el csrisma de los Hermanitos.
Gracias por que están. Esto me ha conmovido y me hará profundizar la sencillez que ya practico en mi vida, a la que sólo debo agregar alejarme de algunas cosas materiales, no muchas, pero importantes, que marcan mi vida. Creo que Dios ha tocado a mi puerta.