"El cerebro humano, producto de 700 millones de años de evolución, no está diseñado para alcanzar la felicidad", según el profesor Francisco Mora, director del Departamento de Fisiología Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y participante del ciclo "En tierra de nadie", organizado por la Fundación de Ciencias de la Salud y la Residencia de Estudiantes.
"Es en el cerebro emocional donde toda la información que recibimos del mundo externo a través de los sentidos se impregna de matices emocionales, de placer o dolor, lo que realmente nos impide ser felices", explica el experto, para quien, en definitiva, el cerebro está diseñado para "luchar por la supervivencia".
No obstante, a diferencia de los animales, "el ser humano, cuyo cerebro pesa aproximadamente un kilo y medio y posee una complejísima organización funcional, ha atisbado la conciencia de si mismo".
Esta circunstancia que le lleva a plantearse dos vías para lograr felicidad, una de ellas consiste en mantener el equilibrio entre el placer y el dolor, pues "ambos extremos producen infelicidad", y la otra, "más drástica y quizás más auténtica", en aislarse del mundo, evitando interaccionar con él y que la información sensorial alcance el sistema emocional del cerebro.
Añadir comentario
Comentarios
22/09/2008 - 20:44:35
fuimos creados para estar con Dios, solo en El hallamos la plenitud de la felicidad. sin el se sobrevive.es la VERDAD, conozcamos o no la ley de grav, esta sigue actuando. Dios igual