Así lo declaró al recibir a los participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio del Vaticano dedicado a los Emigrantes e Itinerantes.
Benedicto XVI se mostró especialmente preocupado por "el grave problema de la reunificación familiar". "La familia es la célula originaria de la sociedad, que no se puede destruir, sino que hay que defender con valentía y paciencia" ya que "representa la comunidad en la que uno se forma desde la infancia" y aprende "a hacer buen uso de la libertad en la verdad", explicó.
"Por desgracia, en muchas situaciones esto se da con dificultad, especialmente en el caso de quien está implicado en el fenómeno de la movilidad humana", añadió el Romano Pontífice.
Por otro lado, el Papa pidió a los sacerdotes y fieles que faciliten la celebración de la Misa también a los emigrantes e itinerantes. "Quien va a Misa halla en la Eucaristía un fuerte vínculo con la propia familia, con el propio matrimonio, y se siente animado a vivir su situación en perspectiva de fe, buscando en la gracia divina la fuerza necesaria para lograrlo", remarcó.
Benedicto XVI también resaltó las oportunidades que brinda la inmigración. "La movilidad humana representa, en el actual mundo globalizado, una frontera importante para la nueva evangelización", apreció.
Añadir comentario
Comentarios
15/05/2008 - 22:10:52
La iglesia ha perdido el rumbo, no cabe la menor duda. A los inmigrantes hay que preguntarles si serán capaces de pagar su sustento con su trabajo, qué tituloS poseen y qué es lo que aportarán a la sociedad, además de su pereza y oportunismo, y al que no aporte nada relevante se le manda de vuelta a su casa y que se prepare para la siguiente ocasión. Aceptar indocumentados oportunistas que no aportan nada sino solo reciben, es garantía de desastre a medio plazo. Si tiene que venir alguien que vengan capaces, los incapaces que se queden en su casa. ¿Se entiende?
15/05/2008 - 22:12:16
Se ve que no se puede opinar sobre el papa. Es que es divino ...