Noticias Ya.com
- NOTICIA FINAL
Descargas gratuitas: ¿un órdago a la crisis?

19:42:45 - 03/05/2008VMT -La industria de la música vive un momento clave, un punto de inflexión. El negocio se reestructura y a las discográficas les salen grietas. De eso no hay duda. Pero, la situación tiene múltiples aristas: ¿Crisis u oportunidad?
Varios artistas nacionales e internacionales y profesionales del sector han dado a ABC su opinión acerca del órdago de Radiohead hace unos meses, repetido ahora por Coldplay, que ha ofrecido la descarga gratuita del primer single de su nuevo disco en internet durante una semana (el primer día recibió más de 600.000 descargas), del futuro de los músicos, y del tamaño y color del ataúd de la industria musical tal y como la conocemos.
Spots publicitarios de la SGAE, ruegos desesperados en los libretos de los CD, cánones digitales, y aun así parece que eso de «concienciar» al público no pasará de una ingenua intentona, con consecuencias nefastas para este (hasta ahora) lucrativo negocio. En un reciente número de la revista «Popular 1», Gene Simmons, quien, además de bajista de la legendaria banda de rock Kiss, es un astuto empresario, justificaba así su negativa a sacar un nuevo álbum: «Los sellos están despidiendo a cientos de personas, porque la industria está muerta. Nadie compra discos ya. Lo curioso es que la gente que ama la música es la misma que la ha matado».
Pero las cosas no son tan simples, como asegura la lengua más larga del rock; eso lo ven hasta dos tipos normales del barrio de Cornellá, los Estopa. «El problema es que la gente ve a Bisbal o a Alejandro Sanz y piensa: «¿Les voy a hacer caso a estos tíos que están inflados de pasta? Anda y que les den, me lo bajo todo». Otro tema es el del top-manta, donde las primeras víctimas son los explotados por las mafias. A la industria claro que le afecta, pero esto empieza a ser un poco exagerado, seguirá habiendo música».
Algunos hasta creen que la situación puede traer efectos saludables para el negocio, como Vicente Romero, periodista musical desde hace más de treinta años. «Lo mejor que podría pasar sería que se marcharan todos los que entienden la música como un negocio, y nada más. Los especuladores se llevarán su dinero a fondos de inversión y cosas así, y se quedarán los que creen en la música por encima de los billetes».
Sin embargo, hay bandas como Dover que están muy contentas con los mecanismos tradicionales, ésos que tan bien han funcionado para las arcas de las compañías durante medio siglo. «Es evidente que la gente compra menos, pero las discográficas siguen siendo muy necesarias para sacar adelante todo lo que los músicos no sabemos o no queremos hacer. Nosotros queremos seguir como hasta ahora», asegura Amparo Llanos (guitarrista).
Si no puedes con tu enemigo...
Cada vez son más los grupos que rechazan tal postura. Radiohead y ahora Coldplay han sido quizá los casos más sonados, pero no han sido ellos, ni mucho menos, los primeros en declarar su independencia, en regalar el disco antes de que otros lo pirateen. Los chicos de Pereza también fueron bombardeados por la noticia de la descarga «por la voluntad» de «In Rainbows». «Nos parece genial que haya bandas que regalen su disco. Es imposible luchar contra internet, contra los hackers, es una batalla perdida. Hay que adaptarse o morir. Nosotros hacemos lo que podemos, metiendo el máximo número de canciones en los discos, para que valga la pena el dinero. Pero si decimos que queremos sacarlos gratis en internet, el sello nos echa a la calle», aseguran. Otros artistas opinan que lo de Radiohead fue un desafío lanzado exclusivamente a las multinacionales, no a los piratas del eMule. René LoBue, vocalista de la banda neoyorquina Elk City, cree que lo de Thom Yorke «ha sido una toma de postura en toda regla frente las discográficas. Ha dicho a todo el mundo que la música podría ser gratis, algo con lo que no estoy de acuerdo».
La israelí Noa, en su reciente visita a la capital, aseguró a este periódico que «iniciativas como la de Radiohead son positivas, porque son una forma creativa de salir de este atolladero», y el veredicto de El Canto del Loco concluye que «su decisión de regalar el disco es valiente y favorece la difusión de la cultura», pero no pocos han acusado a los británicos de oportunistas. Entre ellos, Carlos Tarque, de M-Clan: «Pregúnteles si hubieran hecho lo mismo hace diez años. Ahora se han apuntado a la moda y han quedado de enrollaos, pero porque saben que no hay futuro. A mí también me gustaría cobrar la voluntad, pero esto no es como el Metro de Berlín, donde todo el mundo paga aunque no haya tornos». Parecida opinión es la de Carlos Jean, que acaba de publicar un nuevo trabajo con Najwa Nimri. «Ha sido una estrategia de mercado, pura y dura. La industria está muy mal; cada uno hace lo que le da la gana. Ahora, también le digo que las compañías son las mayores culpables de todo esto: la piratería es una consecuencia de las megafortunas y de su comportamiento en los años dorados de este negocio».
Los californianos Queens of the Stone Age tampoco valoran positivamente operaciones como la de Radiohead o Coldplay: «En lo que respecta a la música, la gente no aprecia lo que consigue gratuitamente. Debería ser obligatorio apoyar al creador, pagando por un trabajo que conlleva esfuerzo, pero ahora muchos se descargan discos para abofetear simbólicamente a los artistas. Radiohead ha aprovechado muy bien esa coyuntura, pero es que ellos lo hacen porque pueden». Ville Valo, cantante de la banda finlandesa HIM, opina lo mismo -«tenían dinero de sobra para permitírselo», asegura-, pero añade una nueva crítica: «La cosa iba con trampa, porque la versión gratuita tiene un bit-rate (tasa o flujo de bits) de 128 kb/s. Vamos, que suena horrible, es más una demo que otra cosa. Quien quiera oírlo en condiciones tiene que comprar el CD».
«Un márketing perfecto»
Los punk-popers Simple Plan también hablan de «un márketing perfecto, tener a medio mundo hablando sobre tu nuevo álbum, sobre todo cuando luego lo vas a poner a la venta en formato físico. Ellos llevan quince años vendiendo muchas copias de sus ocho discos, y por eso se han marcado esta jugada. Si eres nuevo no puedes hacer eso».
Mentira. No hay que irse muy lejos para encontrar una banda debutante que ha regalado su primer largo. «Camino de la vida entera», de los madrileños Canteca de Macao, roza ya las 30.000 descargas y, aunque las ventas del formato físico aún no han pasado de las 7.000 copias, ellos están muy orgullosos de su proceder: «Hemos demostrado que las cosas se pueden hacer de otra forma, y esperamos que más grupos se animen». Los catalanes Pastora, aunque desde la barrera, les apoyan: «Es una buena opción si estás empezando y quieres enganchar a la gente a tu música. Además, el «Billboard» del futuro será la lista de discos más descargados o pirateados».
Iván Ferreiro es un caso aparte. Ni está empezando, ni está forrado. Y ha regalado su nuevo álbum, «Mentiroso, mentiroso», en la Red. «Sonar en la radio es muy difícil, porque está muy saturada, y yo necesito que escuchen mi música. Que la compren es algo secundario», asegura. «Respecto a la crisis de la industria, creo que hay mucha hipocresía. Antes te ponías el Diario Pop y emitían discos enteros: Alaska, Derribos Arias, The Smiths... Te lo grababas todo de la radio, en casete. Eso se ha hecho siempre; no sé por qué ahora hay tanta histeria con todo esto. ¿Ahora resulta que no puedes tener tu casete? No me extraña que la gente mande a la mierda un disco que vale no sé cuántos euros, si no sabe si le va a gustar lo que hay dentro».
Algunos de los músicos consultados coinciden en que la crisis de las discográficas no sólo reduce las cuentas corrientes de las superestrellas, sino que perjudica especialmente a los grupos que aspiran a asomar la cabeza. A menores ingresos, menores riesgos, menos oportunidades para darse a conocer. Pero también aquí, internet ha sustituido a los sellos. «MySpace ha funcionado mejor que cualquier promoción», asegura el rapero Porta, cuyo perfil recibió tal oleada de visitas que le puso en bandeja un contrato con Universal.
Nuevas formas de negocio
Crisis, crisis. Casi todos la ven como algo intrínsecamente malo, pero en toda crisis siempre hay quien ve una oportunidad. Prueba de ello es (además del fenómeno MySpace) el surgimiento de un nuevo modelo de negocio, las netlabels. Alejandro García ha abandonado su puesto en Universal para levantar un nuevo proyecto, el Sello Espacio Movistar, que opera exclusivamente en internet. «Las discográficas tendrán a sus dinosaurios -dice- pero nosotros seremos quienes descubramos nuevos talentos. Las compañías pueden sentir nuestra presencia como una agresión, pero no les quedará más remedio que diversificar el negocio». Las netlabel podrían acallar otra de las quejas de Gene Simmons -«los nuevos Beatles podrían ser tus vecinos, y nadie lo sabrá por culpa de la crisis», asegura-, y además son un cauce para la creatividad que no es acaparado sólo por multinacionales como Movistar.
Es lo que tiene internet. Cualquiera que tenga conocimientos básicos de informática puede montarse su netlabel, como han hecho Dani Costoya y Fran Suárez, fundadores de Audiovisual Theorem, cibersello que ya suma once artistas en nómina. «Lo hacemos por amor al arte, aprovechando los espacios de creación que surgen gracias a las nuevas tecnologías. Aunque, siendo sinceros, esto difícilmente se habría dado sin la decadencia de las discográficas».
Publicidad
Más noticias de Tecnología
Foro
El conflicto vasco
¿Crees que tiene solución? ¿Desaparecerá ETA?
Servicio Ya.com | Ofertas |